viernes, 20 de marzo de 2009

LA DEPRESIÓN DE FEDE



Fede es un niño del Conurbano Profundo.

Hoy vino muy deprimido a su clase particular de matemática. Es comprensible: le han inculcado desde los medios y sus contagiados papis, que nuestro querido Conurbano profundo se ha plagado de una especie sub-humana drogadicta y alcoholizada que vive en las villas y sale a matar por $20=. Han logrado que ni se le ocurra jamás salir a jugar a la pelota en la vereda de su casa, que su abuela nunca más lo lleve al cole por miedo a ser asaltada y que su mundo pase a ser la compu., la play, el auto de papá, la compu de su mejor amigo, la play de su mejor amigo y el auto del papá de su mejor amigo.

Cuanto más, alguna salida familiar al Shopping, que hay seguridad y no se divisan los vándalos que nos acechan.

La real problemática de la delincuencia urbana se la han multiplicado por 10, por 100 o por el factor que Ud. quiera y aportaron una porción de depresión a su preocupada cabecita.

También le han dicho, medios, papis y algunos docentes que hay una sequía que secó la Laguna de Cascomús, que las vacas se mueren bajo el sol implacable y que la vasta Pampa Argentina, es hoy un desierto de tierra cuarteada y algunos yuyitos, matizados con cadáveres. Que encima el gobierno le saca a los campesinos la mitad de lo que ganan, siendo que son ellos los que mantienen al país.

La real poco común sequía que cayó justo en medio del conflicto, se la multiplicaron por 10, por 100 o por el factor que Ud. quiera y aportaron otra porción más de depresión a su preocupada cabecita que filtra imágenes de desiertos llenos de vacas muertas y no asimila a los matones cortadores de rutas.

Y para no ser menos: algún docente, en el día de la preservación del agua, o algo por el estilo, le explicó que queda un 4% de agua dulce en toda la tierra. O sea: que el fin está cerca.

Intenté explicarle que siempre hubo un 4% de agua, que es muchísimo y que si bien hay muchos agentes contaminantes también hay una maravillosa tecnología capaz de combatirlos, que… Pero no, no me entendió. El Apocalipsis sembrado se hizo carne en su inocente cabecita.

Aún no conoce a Carrió, a Tenembaun, a Macri, a De Angeli, a…

Cuando llegue a conocerlos: sub-humanos asesinos del Conurbano Profundo, lagunas secas, desiertos pampeanos y las últimas gotas de agua del 4% que quedaba, serán un poroto de soja en su preocupada cabecita.

6 comentarios:

El Conurbano dijo...

bien ahí-.

Ester Lina dijo...

Y le han inculcado poco a Fede... No le han dicho aún que si es morochazo, va a tener dificultades para conseguir empleo. Que si lo consigue, le van a pagar menos, y van a desconfiar siempre de él. Que si intenrta estudiar, hay muchos educadores que consideran que jamás saldrán de ese barrio, o de ese rancho, o de la miseria...
Porfa, pensá con él que cuando se dice que la Argentina “no tiene salida”, que “este País va a seguir siempre mal”, es porque hay intenciones de que las cosas sigan como están. A algunos les conviene. Nos están influyendo, convenciéndonos para que tomemos por cierta a esa
línea negativa del pensamiento.
El pesimismo es un sentimiento que provoca un efecto devastador en las energías y acciones de las personas.
Pero si portamos proyectos, construídos con nuestros mejores deseos, podremos tejer esperanzas de cambios, podremos creer que se puede. Y yo creo que SI se puede...

Lola dijo...

Quizá tus comentarios no hayan caído en saco roto. Los Fedes del conurbano (y más allá) necesitan que alguien los alimente con otro discurso. Ahora quizá parezca que "no hubo caso", pero hacé memoria. ¿No te pasó alguna vez, cuando eras chico, que alguien te dijo algo que no creíste o no ententendiste, pero que por milagro quedó en tu cabeza y cobró sentido recién años más tarde? Puede que con Fede no pase así, pero quizá con otros Fedes sí, y, a fin de cuentas, dada la falta de reflexión que asola el mundo mediático que bombardea a Fede y a sus padres, no viene nada mal que impartas algo de educación política en tus clases particulares de matemática. Alguna quizá no caiga en saco roto. Cariños.

Turco Conurbano dijo...

Amigos/as: el retroceso que hicimos como sociedad y toda sociedad que retrocede en valores, cultura,lazos, compromiso social y ¡optimismo! pierde el horizonte. Y se retro-alimenta. Será cuestión de no bajar los brazos y la adrnalina yde volver a lucharla desde abajo, ¿no?

Ester Lina dijo...

Lo que decís, Turco, es cierto... hay que pelearla ¿por qué desde abajo? Creo que desde el lugar de cada uno... No es cierto que se hayan perdido los valores. Eso que dicen, de las faltas de respeto, del desconocimiento de la autoridad, del menosprecio de los ancianos, sucede en las grandes ciudades (bah! No te quería ofender: creo que es cosa de capital y los alrededores muy poblados)Te aseguro que en el interior, un caso de mal comportamiento es raro. Claro que sucede, pero la persona transgresora, tiene otra contención, que calma, que reflexiona, que ayuda a ponerlo en un mejor lugar. Pará! No dije que no exista... sino que no es habitual. He visto cómo los chicos y los jóvenes atienden a los abuelos, propios y ajenos. En mi criterio, es una cuestión de identidad. Y lo que dice Lola es muy acertado. Hay que llegarles a esos niños con otros discursos, que alienten la esperanza. Si ellos perciben en los medios y en su entorno, que esto no da para más, eso es lo que creen y de acuerdo a eso es como se desenvuelven. Si nuestras palñabras alientan la esperanza, si podemos influir en su ánimo, teniendo confianza en sus capacidades, le abriremos un caminito que nadie le ha mostrado. Y ojo! que las capacidades se construyen de a poco, día a día, sin apuro, lo cual va en contra de nuestra cultura del "ya" o del "ahora"...
Hay que descreer de los modelos de la tele, hay que empezar a ser lo que uno pueda ser... y para eso necesitamos a los otros. Necesitamos ser seres sociales, porque en la vinculación con los demás, comprendemos nuestra propia problemática. Fede debe tener vecinos o amigos o parientes que les pasa lo mismo. Diría José Pablo Feinnman, que cuando se apaga la TV comienza la libertad... Para no ser tan extremos (al fin y al cabo no vamos a lograr que apague la TV) podemos enseñarle a criticar los modelos propuestos, y enseñarle que la felicidad tiene numerosos caminos.
Bueno... me reivindiqué en tu blog, ya que mi mensaje anterior estaba muy negativo...
Te saludo.
Y te deseo que puedas!

Turco Conurbano dijo...

Mona: ¡ voy a poder !
Gracias