miércoles, 17 de septiembre de 2008

TEMPORADA DE HURACANES


El Huracán Katrina tuvo su desarrollo entre los días 23 y 31 de agosto de 2005, con vientos máximos sostenidos de 280 Km/h. Fue uno de los más intensos que se recuerde y llamó poderosamente la atención, la perdurabilidad del mismo en Categoría 5, la máxima posible.

En esos días, todos los aficionados a la meteorología, como yo, hicimos un seguimiento continuo e invadimos los foros temáticos de Internet para recibir e intercambiar información.

El Katrina se enfilaba para tocar tierra en Nueva Orleáns pasada la medianoche argentina del 29 de agosto. Me apresté a pasar la noche en vela y seguir los detalles a través del cable y por Internet. Descarten cualquier intención de disfrute amarillista de mi parte; se suponía que como ocurre habitualmente en ciudades ricas, blancas y turísticas de los EEUU se dispondría de una evacuación masiva del lugar.

Lo cierto es que cerca de la 1 de la mañana, el sitio The Weather Channel ( que actualiza el estado y el pronóstico del tiempo cada 10 minutos en miles de puntos del mundo ) informaba para Nueva Orleáns vientos de 50 Km/h, con ráfagas de 80 Km/h, mientras que la CNN tranquilizó al mundo quebrando todas las leyes físicas, meteorológicas y lógicas, informando que Katrina se redujo a tormenta tropical al tocar tierra. De más está decir que empecé a buscar imágenes de cámaras en vivo por toda Internet: ni una solita de Nueva Orleáns.

Dos días tardó el gobierno de los EEUU en reconocer la catástrofe y emitir poquísimas imágenes. Dos días tardó en apiadarse de 100.000 personas encerradas en un estadio techado, con 40°C de temperatura, sin agua ni comida. Dos días tardó en reconocer que el huracán había destrozado diques, autopistas, edificios enteros y que miles de cadáveres flotaban bajo metros de agua. ( Nueva Orleáns se encuentra construida bajo el nivel del mar ).

A dos años de esa tragedia, de la falta de previsión, de la flagrante discriminación contra las comunidades negras y más pobres de su país, de la muerte de miles ( nunca se supo cuántos ), de la destrucción de familias, historias e identidades, ni un solo fiscal, ni un solo juez, ni un solo legislador del Norte ha hecho denuncia alguna. Es más, hace unos días el Sr. Bush bailó alegremente con un viejito por las calles de la “reconstruida” ciudad.

Me pregunto… desde mi ignorancia leudada en el Conurbano Profundo… ¿por qué tengo que creerle a la justicia de un país que comete semejante barbarie y es aceptada en el conjunto? ¿Por qué los medios de comunicación argentinos se hacen eco de informaciones sin plantearse siquiera un breve análisis? ¿Por qué, quienes son capaces de dejar morir a miles de conciudadanos hacen temblar hoy las economías del mundo?

Un fenómeno como Katrina nunca sucederá en el Conurbano profundo. Las frías aguas que rodean estas tierras no son fértiles para los huracanes.


Katrina no.
Pero quizás debamos bautizar a las otras tempestades.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

¡ Honor y gratitud, al gran Sarmiento !





No me animo a juzgar a los protagonistas de la historia de hace más de un siglo. Mucho ha cambiado el mundo, el país, la cosmovisión de la humanidad ( me gustaba esa frase y en algún lado tenía que ponerla, je! ), la ciencia y la psicología como para que yo, humilde servidor del espacio cibernético pueda hacer juicios de valor, en particular de Don Domingo Faustino.
Si, me animo a hacer un breve análisis basado en mis 20 años de experiencia docente, fundamentalmente como profesor de clases particulares.

En el día de ayer, un niñito de unos 11 años, del Conurbano Profundo me dijo:
- Profe, podríamos aprovechar mañana y hacer una clase más antes de la prueba, porque no hay clases. No sé que es… ¿hay paro?...
- ¡ Es el día del Maestro !- le contesté, con ganas de explicarle todo lo que me habían contado a mí en, mi setentosa época de Escuela Primaria.

Pero opté por seguir con el mínimo común múltiplo y el máximo común divisor, que para eso me paga.

Fede concurre a la EPB, irá a la ESB y varias letras más del abecedario, en un conurbano profundo en el que la maestra dejó de ser el centro afectivo, contenedor, dotada de una cultura general y de una formación pedagógica que le permitía acompañar el desarrollo psicológico y neuronal de su alumno. Fede se encuentra con la Seño de Sociales, la Seño de Naturales, la Seño de Lengua, la Seño de Matemática, La… Y no se vincula afectivamente con ninguna. Todas, para él, son seños muy complicadas que le tiran fotocopias sin previa explicación o le hacen llenar casilleros de libros de dudosa calidad no permitiéndole el desarrollo de un texto o de un razonamiento. Fede escribe “aser” por “hacer”, “deceo” por “deseo” o “inconita” por “incógnita” porque en las fotocopias y en los libros de texto le dejan un lugar “así de chiquitito” en el cual no puede expresarse, no puede desarrollar su idioma. Y quiere resolver mentalmente el 288 dividido 12, porque su matemática, hasta ahora ha sido llenar casilleros con la respuesta.
Fede irá luego a la….. llamémosle secundaria…. donde hay profesores de EGB1, de EGB2, de EGB3 y de Polimodal, en lugar de profesores especialistas en Lengua, Física o lo que sea. Allí arrastrará sus problemas de expresión y sumará más fotocopias y casilleros a llenar, adicionando también los gruesos errores de concepto de algunos de sus docentes de EGB1, EGB2, XYZ, etc.


La Ley de educación es conceptualmente muy buena, pero quienes deben ponerla en práctica, los funcionarios operativos del sistema ( de carrera, no políticos ) hace rato que no platican con los miles de Fedes del Conurbano Profundo. Inventan nombres, planillas, invierten programas y aprueban libros de textos que no se adaptan a la madurez de los niños y adolescentes de hoy, ni al estilo de vida que fue cambiando. Agregan exigencias y “despreparan” a los docentes cortando la carrera en pedacitos que no llegan a unirse nunca. Diagraman jornadas pedagógicas poco útiles, llenan escritorios de papeles y pasillos de pisadas.


En ninguno de esos lugares faltará un cuadrito de Don Domingo Faustino Sarmiento.

Quizás Fede escriba: Mi deceo para el dia del maestro es que me resuelban la inconita de quien fue sarmiento, a ver si lo asen.

viernes, 5 de septiembre de 2008

La carne de todos los argentinos



Según encuestas realizadas en las principales bocas de expendio, el corte de carne más consumido por los argentinos es el Roast beef.
Con papas, al vino, al horno, a la cacerola, feteado, en trozos, marinado, o como le guste, es un corte de precio intermedio que puede convertirse en un plato finoli o una rendidora carne al horno para la familia numerosa, que come carne de tanto en tanto.

Usted puede comprarlo en los grandes hipermercados eligiendo la bandejita de mejor color y menos grasa, mientras huele el suave perfume de los ozonizadores desodorantes; en las elegantes carnicerías con olor a sahumerio de las principales y glamorosas calles adyacentes a importantes avenidas con centros comerciales... y leerá: Roast beef: $ xxx el Kg.

Pero en el conurbano profundo, en las carnicerías con olor a carne y pizarras borradas con trapo húmedo y escritas con tiza o brocha finita de cal leerá, en la versión que prefiera:
ROAST BEAF,
ROAST BEAFF,
ROAST BEEFF,
ROAST BEAF,
ROAST BIF,
ROAST BIFF,
ROSS BEAF,
ROSS BEAFF,
ROSS BEEFF,
ROSS BEAF,
ROSS BIF,
ROSS BIFF,
ROS BEAF,
ROS BEAFF,
ROS BEEFF,
ROS BEAF,
ROS BIF,
ROS BIFF,
ROSST BEAF,
ROSSTBEAFF,
ROSST BEEFF,
ROSST BEAF,
ROSST BIF,
ROSST BIFF,
ROST BEAF,
ROST BEAFF,
ROST BEEFF,
ROST BEAF,
ROST BIF,
ROST BIFF,
ROAS BEAF,
ROAS BEAFF,
ROAS BEEFF,
ROAS BEAF,
ROAS BIF,
ROAS BIFF, seguido del precio que corresponda al día.

Nadie se horrorizará en el mejor Restaurante, si le ofrecen un plato con Roast beef . Es más: hay platos con otros cortes de carne que atándola con piolín se obtiene una imitación del Roast beef. Y seguramente existe la colección aniversario con las “100 mejores recetas”: puede pedirle a su diariero amigo el Anuario de la Mía ( sin connotación sexual alguna ) que seguro la tiene.


Me gusta saber que en épocas de vacas gordas o flacas el Roast beef nos hace a todos más parecidos. El dueño de la vaca gorda y el consumidor de la vaca flaca podrán comer su porción proteica de Roast Beef. Frente al apetitoso plato alguno soñará gustoso el pagar el lomo a $80=, alguna veinteañera valorará cuánto bien le aporta a su rigurosa dieta, algún niño recibirá por primera vez un bocado de la exquisita carne para incorporarla de por vida y muchos, desde el conurbano profundo no tendremos empacho en hacernos un sanguchito de ROSBÍ.