martes, 20 de enero de 2009

EL NEGRO BARÁ


Si Barack Obama hubiese nacido y desarrollado su vida en cualquier rincón del Conurbano Profundo, sería para todo el barrio… EL NEGRO BARÁ.


Cualquier muchacho, el más morocho de entre los morochos es EL NEGRO en estos pagos.

Si fuese rubio, sería EL POLACO BARÁ.

Pelirrojo: EL COLO BARÁ.

Cejas unidas, padres españoles: EL GALLEGO BARÁ.

Nariz ancha, madre italiana: EL TANO BARÁ.

Cejas gruesas y alguna ascendencia de los países árabes: EL TURCO BARÁ.

Nariz aguileña, pelo castaño y abuela bove: EL RUSO BARÁ.

Lo cierto es que el “negro Bará” o “el negrito”, para los más íntimos, entró al banco de jovencito, trató bien a los jubilados, cambió monedas a todos los que se lo pidieran, le sentó muy bien el traje y la corbata… Y ahora ascendió a gerente. Se empezó a hacer el chalé de dos pisos, puso TV satelital, cambió el auto y terminó la vereda que la Negrita la baldea todos los días.

No sabemos en el barrio, en el ahora seco Conurbano Profundo, si va a estar disponible para salir de raje con el auto por alguna emergencia de alguna parturienta vecina, si va a poner plata en la próxima colecta para los deudos del recién difunto. Ni siquiera sabemos si se va prender al fulbito con asado de fin de año. Falta mucho.

EL NEGRO BARÁ, el nuevo gerente del banco es la estrella de todos los vecinos. Quizás el hijo pródigo del barrio.
Ojalá.